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Los tres trabajos de los actores: tres

Cuando hablamos de la situación laboral de actores, actrices e intérpretes tendemos a referirnos en primer lugar a la precariedad. Según un estudio de Aisge un 8,17 % de los actores de España vive de actuar y solo un 2,15% vive holgadamente. El resto lucha constantemente para trabajar de lo suyo o tiene que adquirir otros trabajos nutricionales: trabajos que te den de comer.

Pero quiero centrarme en que hay que tener en cuenta que hay más trabajos dentro del oficio del actor, me explico:

  1. Tenemos el trabajo actoral en sí. Es decir: ir al ensayo, hacer la función, ir al set de grabación, etc.
  2. Luego tenemos el trabajo nutricional: el que paga el alquiler y el resto de facturas, ya sea de camarero, atendiendo en una tienda de ropa o de profesora de teatro.
  3. Pero hay un tercer trabajo, que no se nos suele explicar en las escuelas de arte dramático e interpretación y que es tan necesario como los otros dos: el «trabajo de buscar trabajo de actor o actriz».

El necesario trabajo de buscar trabajo actoral

El «trabajo de buscar trabajo de actor, actriz o intérprete» se compone de muchos elementos:

  • Investigar sobre las diferentes agencias de representación del país en el que buscas representante, hasta encontrar una selección de las agencias que te interesan y se ajustan a tu perfil.
  • Mandar emails personalizados a esta lista de representantes que te interesan. (En el caso de que te respondan posteriormente tendrán lugar llamadas telefónicas, papeleos, encuentros personales, etc.)
  • Envío de e-mails a los directores de casting de la industria cada tres o cuatro meses para recordarles que existes, preferiblemente con la excusa de que has actualizado tus fotos, el vídeobook, la web o lo que se te ocurra.
  • Postularse en los anuncios públicos en los que se buscan actores actrices o intérpretes.
  • Cuando salen castings: estudiar el texto, preparar el personaje… Desde casa tienes que grabarte las escenas y la presentación, además preparar los documentos pertinentes. En el caso de que sea presencial tienes que personarte en el lugar que se indique. Esto sí que es casting de actor, pero lo he incluido porque se que «quema» hacerlo continuamente.
  • Trabajos de no actor que hace el «actor/orquesta/ahorrador»: aprender a editar vídeo y montar tu videobook, aprender a gestionar tu web, actualizarla y llevarla tú, y a sí con todo. A menos que se lo puedas encargar a alguien y pagarle.

Y otros elementos del «trabajo de buscar trabajo actoral» quizá menos urgentes pero también relevantes son:

  • Gestionar y llevar al día tus redes sociales
  • Estar al día de lo que se cuece en la industria del cine y el teatro y la televisión a través de diferentes medios
  • Participar regularmente en cursos y formaciones complementarias, así como entrenamientos para estar en forma y seguir aprendiendo
  • Asistir a eventos relevantes como estrenos de teatro o películas, festivales de cine, charlas, etc. para conocer a más gente de la industria, dejarte ver, hacer Networking y establecer relaciones laborales estables. No sirve con que existamos, los que nos pueden dar trabajo tienen que saber que existimos.

Todo esto, además de todo lo que me haya dejado fuera, es ya un trabajo de por lo menos media jornada. Unas compañeras actrices y yo lo llamamos “trabajo de oficina”, pero debería ser “trabajo de oficina para poder trabajar de actrices”. A estas horas de trabajo no remunerado tenemos que sumarle posteriormente el trabajo nutricional, que en el mejor de los casos solo será cuatro horas al día, pero en otros muchos otros casos a serán ocho.

Y a estos dos trabajos hay que sumarle, si tenemos suerte, el tiempo que dedicamos en los proyectos actorales en los que estamos. Proyectos que probablemente no estén pagados, o bien estén mal pagados, o incluso quizá estén medianamente bien pagados, pero no tengan lugar con la frecuencia necesaria como para que supongan un sustento de vida.

Sumémoslo todo, buscando una media diaria de lunes a viernes (es un poner). Si pensamos que el trabajo de oficina nos lleva unas cuatro horas (4×5), el trabajo nutricional nos lleva de unas cuatro a ocho horas (4-8×5) y el trabajo artístico de dos a cuatro horas al día (2-4×5), nos sale una jornada de trabajo de 10 horas en el mejor de los casos, aunque soy consciente que en algunos casos será muy superior.

Consecuencias trágicas de los tres trabajos de los actores

Esto nos aboca a dos finales dramáticos. Primero nos lleva a ser una de las profesiones de gente más currante, pero de las más empobrecidas y (auto)explotadas. Segundo nos fuerza a dejar de lado el «trabajo de buscar trabajo de actor» por lo que no encontramos trabajo de actor. Y como esto es lo más habitual en la industria, lo hemos normalizado. La pescadilla que se muerde la cola.

Soy consciente de que ni siquiera he mencionado el hecho de que estos problemas se potencian mucho más en el caso de las mujeres por diversos motivos (más actrices que actores, menos personajes femeninos, pocos personajes femeninos mayores de 40, pausa maternal, machismo, etc…) pero eso requeriría un artículo aparte.

Seguramente me deje algunos fuera muchos detalles y más elementos que conforman el «trabajo-de-buscar-trabajo-de-actor», pero el caso de cada une de nosotres es muy diferente. Sin embargo creo que es una estructura que tiende a repetirse en la industria y que tenemos que ser muy conscientes de ella, tanto para valorar más todo el trabajo que hacemos, como para hacer que valoren adecuadamente nuestro trabajo.

¿Y qué hacemos?

Ser conscientes. Ser conscientes de que es necesario realizar este «tercer trabajo» para poder mejorar nuestra situación actual. Pero también recordarnos que quizá hay que limitar el tiempo que invertimos en trabajo de oficina, que hay que empezar a decir que no a trabajos cutres y mal pagados o que podríamos cambiar nuestro trabajo nutricional para tener mejores condiciones. Y acordarnos de que es importante también vivir la vida, disfrutar y descansar.